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du_bist_mein - B l o g
![]() | du_bist_mein ........ Ultima conexión: Bingo 9 días 1 hora hace |
Morir por dentro...
- by: du_bist_mein,
- fecha: 05/02/2012,
- comentarios: 3,
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Mientras que al triste, lamentab
le acento
del mal acorde son del canto mío,
en eco amarga de cansado aliento,
responde el monte, el prado, el llano, el río,
demos al sordo y presuroso viento
las quejas que del pecho ardiente y frío
salen a mi pesar, pidiendo en vano
ayuda al río, al monte, al prado, al llano.
Crece el humor de mis cansados ojos
las aguas de este río, y de este prado
las variadas flores son abrojos
y espinas que en el alma s'han entrado.
No escucha el alto monte mis enojos,
y el llano de escucharlos se ha cansado;
y así, un pequeño alivio al dolor mío
no hallo en monte, en llano, en prado, en río.
Creí que el fuego que en el alma enciendeel niño alado, el lazo con que aprieta,
la red sutil con que a los dioses prende,
y la furia y rigor de su saeta,
que así ofendiera como a mí me ofende
al sujeto sin par que me sujeta;
mas contra un alma que es de mármol hecha,
la red no puede, el fuego, el lazo y flecha.
Yo sí que al fuego me consumo y quemo,
y al lazo pongo humilde la garganta,
y a la red invisible poco temo,
y el rigor de la flecha no me espanta.
Por esto soy llegado a tal extremo,
a tanto daño, a desventura tanta,
que tengo por mi gloria y mi sosiego
la saeta, la red, el lazo, el fuego.
Amoroso pensamiento,
si te precias de ser mío,
camina con tan buen tiento
que ni te humille el desvío
ni ensoberbezca el contento.
Ten un medio -si se acierta
a tenerse en tal porfía-:no huyas el alegría,
ni menos cierres la puerta
al llanto que amor envía.
Si quieres que de mi vida
no se acabe la carrera,
no la lleves tan corrida
ni subas do no se espera
sino muerte en la caída.
Esa vana presunción
en dos cosas parará:
la una, en tu perdició n;
la otra, en que pagará
tus deudas el corazón.
De él naciste, y en naciendo,
pecaste, y págalo él;
huyes de él, y si pretendorecogert e un poco en él,
ni te alcanzo ni te entiendo.
Ese vuelo peligroso
con que te subes al cielo,
si no fueres venturoso,
ha de poner por el suelo
mi descanso y tu reposo.
Dirás que quien bien se emplea
y se ofrece a la ventura,
que no es posible que sea
del tal juzgado a locura
el brío de que se arrea.
Y que, en tan alta ocasión,
es gloria que par no tiene
tener tanta presunci ón,
cuanto más si le convieneal alma y al corazón.
Yo lo tengo así entendido,
mas quiero desengañarte;
que es señal ser atrevidotener de amor menos parte
que el humilde y encogido.
Subes tras una beldad
que no puede ser mayor:
no entiendo tu calidad,
que puedas tener amor
con tanta desigualdad.
Que si el pensamiento mira
un sujeto levantado,
contémplalo, y se retira,
por no ser caso acertadoponer tan alta la mira.
Cuanto más, que el amor nace
junto con la confianz a,
y en ella se ceba y pace;
y, en faltando la esperanza,
como niebla se deshace.
Pues tú, que ves tan distanteel medio del fin que quieres,
sin esperanza y constant e,
si en el camino murieres,
morirás como ignorante.
Pero no se te dé nada,
que, en esta empresa amorosa,
do la causa es sublimada,
el morir es vida honrosa;
la pena, gloria extremada. Miguel de Cervante
s Saavedra


